
Fue un verdadero placer ser parte de tan grata y alegre organización realizada del 18 al 22 de febrero pasado en Santo Domingo, capital de la hermana República Dominicana, donde todo se conjugó para que el encuentro fuera una real fiesta entre aikidokas latinoamericanos.
En primer lugar, agradezco infinitamente a Alejandro Domínguez, organizador y cabeza de dojo en Santo Domingo, por su preocupación, ingenio y disposición para que todos nos sintamos mejor que en nuestras casas; a su señora esposa, Stefan, quien, examen mediante, obtuvo su segundo Dan (¡Congratulaciones!); a Victoria Campos, por sus buenas dotes en el arte de la traducción del bendito inglés que nunca terminaré de entender; a Hernando Hellmann, amigo, nage y uke de lujo; a Paula Hellmann, su hermosa esposa, por su alegría contagiosa.
A todos los maestros que también participaron con sus bellas técnicas junto a los alumnos. Gracias al Ron, a la Salsa y al Merengue que engalanaron cada una de nuestras noches y finalmente, gracias a Yamada Sensei, por su generosidad y por convocarnos una vez más y por elegirnos en este camino de la sabiduría, la armonía y el amor. ¡Es francamente un honor Sensei!
Ricardo Corbal.
Bs. As. 23/02/10